BALCONEANDO / ¡PATÉTICO DESVERGONZADO!

Por Alejandro Barañano

 

Quizá para definir el término gobernar resulte preciso emplear el concepto responsabilidad, y lo digo porque gobernar es una responsabilidad, y de eso Rubén Gregorio Muñoz Álvarez, quien cobra mes a mes como alcalde de la ciudad de La Paz sabe o entiende muy poco, por lo que al no asumir íntegramente las funciones que se derivan de su “responsabilidad” tendrá que pagar costos políticos muy altos por su peculiar modo de actuar. Tiempo al tiempo.

Esto viene a colación porque “Goyito” -como le dicen su allegados y uno que otro llevado- prefirió ausentarse del “Puerto de Ilusión” e irse de turista político a San Paulo, Brasil, ello en vez de enfrentar las posibles emergencias que se pudieran haber dado por el paso de huracán “Lorena” que estuvo amenazando a la media península el pasado fin de semana.

Quien es considerado por muchos un verdadero y completo mitómano consuetudinario, prefirió emprender el vuelo a la tierra de la samba sin importarle cualquier situación que pudiese darse aquí, emulando el actuar del polémico edil de Comondú, José Walter Valenzuela Acosta, quien también prefirió irse con destino desconocido –hay quienes dicen que se fue a Cuba y otros más que estuvo oculto en el vecino estado de Sinaloa-  en vez de velar por la ciudadanía de la región ante las inclemencias que se presentaron en Ciudad Insurgentes por las inundaciones dejadas por “Ivo”.

Pero a diferencia de su homólogo comundeño –que hasta el momento no ha podido demostrar a ciencia cierta donde estuvo a lo largo de un par de semanas- Rubén Gregorio Muñoz Álvarez presumió en sus redes sociales que había llegado a Brasil para participar en la tercera Cumbre Global de Ciudades Sustentables que organizó el Banco Mundial, demostrando así que el puerto de La Paz y quienes habitan en el mismo le valen simplemente un reverendo cacahuate.

Ante el valemadrismo exhibido por “Goyito”, quien enfrentó momentos incómodos fue el Secretario General del Ayuntamiento, Alejandro Iván Mota Trasviña, ya que no tuvo más que dar la cara en el Consejo Estatal de Protección Civil al estar ausente el desobligado alcalde, y más aún por los cuestionamientos que hizo la prensa al pedirle una explicación por la ausencia del ex priista que ahora anda disfrazado de morenista, o sea, Rubén Gregorio Muñoz Álvarez.

Y entonces pasó lo que tenía que pasar, pues el municipio de La Paz tuvo que enfrentar las inclemencias de “Lorena” sin la presencia de “Goyito”, tal y como sucedió en Comondú con el “Doitorcito” con las inundaciones dejadas por “Ivo”.  ¡Quihubole!

Viajar a la tierra donde se degusta la feijoada, la picanha a la brasa o la carne de caimán fue sumamente importante para Rubén Gregorio Muñoz Álvarez, pues dijo que se estaba documentando de algunos proyectos referentes a ciclovías, generación de energía renovable, plantas de agua de tratamiento y una serie de planes más en materia de reforestación que quizá pueda llegar a implementar en el municipio de La Paz, pero obvio que no le generó ninguna preocupación quienes viven en zonas de alto riesgo y en orillas de arroyos o peor aún, no mostró empacho alguno ante los posibles riesgos que pudieran sufrir los ciudadanos en su integridad física. Simplemente se fue acompañado de su esposa Rosa Armida, y tan, tan, ni quien le reclame.

Sin embargo –por otra parte- sin recato y con un total cinismo, volvió a mentir como es su costumbre sosteniendo que había decidido cancelar las actividades previstas en los últimos dos días que tenía planeado estar en Brasil, y buscar de inmediato regresar a México; cosa que todos sabemos fue una falacia, una invención más del edil embustero, un artificio para engañar como acostumbra y una burla para el pueblo que dice gobernar. ¿Por qué? Pues porque no llegó sino hasta ayer domingo por la tarde, mintiendo como es su costumbre, situación que forma parte intrínseca en su personalidad.

Así que hasta para el más inocente e ingenuo de los residentes de La Paz, sabido es que lo que va de la gestión de “Goyito”, se ha comprobado una y otra vez que su actuar ha sido patético y vergonzoso, mostrando en cambio sin tapujo alguno su gran habilidad y destreza para el manejo de algunas situaciones que requieren tener verdaderamente piel de paquidermo; una alta dosis de cinismo y una desvergüenza extrema para defender y justificar su pésima administración y sus constantes desaciertos, lo que solo le ha servido para demostrar inequívocamente su impacto negativo en las clases más vulnerables por sus carencias al momento de gobernar; por lo que mejor quien esto escribe seguirá BALCONEANDO. . .

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