ABCdario / LA HISTORIA SE REPITE

Por Víctor Octavio García

 

* El solito

En 2010, fue un año que Alfredo Porras estuvo muy cerca de ser candidato a gobernador y no fue, se le atravesó Luis Armando Díaz, tal como acaba de suceder hace dos semanas; días antes de que Luis Armando Díaz “placeará” sus innobles intenciones de buscar la candidatura a la alcaldía de Los Cabos, Porras ya estaba “out” en el agundismo petista; si bien en 2010 no estaban del todo las condiciones dadas para Porras que se quedará con la candidatura, ahora menos, en aquel entonces Luis Armando fue ungido candidato a la gubernatura y perdió humillantemente, hoy las posibilidades de que gane la alcaldía de Los Cabos con el sólo impulso de sus silvestres promotores –grupo Los Cabos– son propiamente nulas.

Alfredo Porras no entendió ni quiso entender que su papel en ese proyecto –grupo Los Cabos– era el de un simple peón, un mensajero de la mafia a quién le confiaban los recados pero no las llaves de la casa; estuvo de comisionado un par de meses como dirigente del PT hasta que se presentó el momento de salvar al rey (Luis Armando Díaz) y lo “tiran” como desechable; hoy el diputado federal vuelve de nueva cuenta a su redil, ni con uno un con el otro; la alianza del PT con Víctor Castro se la ganó Narciso Agúndez y con Leonel Cota nomas no.

Oscuro escenario para un jugador empedernido que tomó muy en serio su tarea de juntar canicas y sin posibilidades de jugar, sin partido no es más que una anima en pena, un político errante –como existen muchos– cuya experiencias de estar cerca de la candidatura madre (gubernatura) le sobrevivirán como leyendas urbanas de que lo que pudo ser y no fue; dicho en otras palabras la actitud de los Agúndez hacía él –como se han acreditado en varios desaires públicos– es una clara señal que en el PT se está formando otra alineación donde el también ex alcalde de La Paz no es y ni será llamado a formar parte de la elite de privilegiados; la “guasanga” se dirige con Víctor Castro como candidato a gobernador, Luis Armando Díaz como candidato a la alcaldía de Los Cabos y Christian Agúndez de abanderado a la diputación federal por el II distrito, y la feria de regidurías y sindicaturas; el primer descarte de muchos que vendrán. ¡Qué tal!

Reza un viejo refranero popular que nadie escarmienta en cabeza ajena, y es cierto; Porras fue Secretario General de Gobierno en el último tramo de la administración agundista en la que no solo lo utilizaron de bombero sino como simple cobrador de la mafia; firmó una oscura operación de compra y venta de terrenos propiedad del gobierno del estado en el pedregal de Cabo San Lucas que le costó al final del día 7 meses de cárcel; ciertas o no las acusaciones que se liberaron en su contra, su estancia en el CERESO se extendió –a diferencia de los mercadistas que duraron 40 días presos– siete meses hasta que el entonces gobernador (Marco Covarrubias) quiso.

De poco o nada sirvió aquella lealtad sellada en siete meses de cárcel, de meses de abrevar en lo mismo tejiendo en un proyecto político que al final lo desconoció, de cantar “cielito lindo” cuando el jefe de la banda entonaba las “golondrinas”; ojala Alfredo Porras tenga la suficiente humildad para relanzar su alicaído proyecto por la gubernatura y entienda que en política no hay amigos sino intereses. ¡Échense ese trompo a la uña!

Para cualquier comentario, duda o aclaración, diríjase a victoroctaviobcs@hotmail.com

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