AB INTUS / DESDE AFUERA LA VISIÓN ES DIFIERENTE

Por Martín Villavicencio

Colaboración especial.

 

Al profesor Jesús García Manríquez, el profe Bobby García como se le conocía, solo lo vi una vez, cuando fue candidato a algún puesto de elección popular, por el extinto Partido Comunista Mexicano. Pero cada semana me gustaba leer su columna Alea iacta est, y siempre me cautivó su honestidad y su álgida critica sin importar a quien, sino el hecho que la merecía.

Comparto el gusto por las frases grecolatinas, por eso, esta columna se denomina Ab intus, porque se ven los sucesos, desde adentro, con una perspectiva distinta de quien los observa desde el exterior.

La mayor parte de los comentarios, análisis, opiniones y críticas, versarán sobre los temas educativos, porque la sociedad está inmersa en una reforma educativa, que a una gran cantidad de personas le parece poco clara, que a quienes se les está formando para la implementación del nuevo plan de estudios aún les resulta confusa.

La realidad que los docentes viven con respecto al nuevo Plan de estudios 2022, ha sido, es y muy probablemente será de recibir información aislada, o más bien fraccionada, sin ver el Plan de estudios como un solo documento, que dicho de paso aún a estas alturas sigue siendo un material de trabajo, y no un documento oficial. Para Baja California Sur, una entidad con baja concentración demográfica, pero de poblaciones muy dispersas y de condiciones muchas veces adversas, las autoridades de la Secretaría de Educación Pública, están obedeciendo ciegamente las indicaciones de la dependencia federal, esto genera que la información no fluya en forma eficiente, o que no llegue a los docentes en forma masiva.

Las indicaciones de la Secretaría de Educación Pública Federal, a nuestra entidad, llegan, como coloquialmente decimos “de ahorita, para más al rato”, y nuestras autoridades educativas no argumentan que las condiciones de Baja California Sur, distan mucho de ser similares a las de otros estados.

La pandemia por Covid-19, nos dejó nuevas formas de trabajo, con el uso de las tecnologías, cuyo uso era valorado durante la etapa de confinamiento, hoy día, las herramientas digitales siguen ahí, disponibles para su uso eficiente. No obstante, se exige a nivel estatal la presencialidad, cuando saben por experiencia propia, que implica un esfuerzo económico, además de la optimización del tiempo, y de forma paradójica, la Secretaría de Educación Pública continúa en el uso de plataformas digitales para realizar reuniones de trabajo estatales, ante la austeridad que se vive, esta medida resulta lógica, pero lo ilógico es que exigen que las reuniones de trabajo a nivel de las zonas escolares, si sean presenciales.

Las tecnologías de la información y de la comunicación no siempre resuelven las necesidades de comunicación, o de formación docente, simplemente porque en todo el país, y nuestra entidad no es la excepción, existe una enorme desigualdad socioeconómica, que desafortunadamente también alcanza a las instituciones, para muestra, lo que sucedió el pasado viernes 2 de junio, para la presentación de las Caravanas Voces y reflexiones de la Nueva Escuela Mexicana, donde las sedes, abarrotadas de asistentes, carecen de una buena conectividad, esto provocó que las conferencias fueran escuchadas y vistas con intermitencia, impidiendo su cabal comprensión.

A lo largo de esta administración, ha resultado evidente que, a la educación, se le debe invertir, ya no son los tiempos en los que el docente trabajaba bajo la sombra de un árbol y los alumnos se sentaban en ladrillos. Para que las actividades formativas sean realmente eficientes, se requiere de lugares apropiados, de tiempos en los que es necesario reprogramar actividades con los alumnos, a fin de tener disponibilidad sin distractores. También es necesario saber y más conveniente entender que, tras un viaje de doscientos, cuatrocientos o setecientos kilómetros, el cuerpo se cansa, que se requiere de escalas para satisfacer las necesidades que todo ser humano tiene y que un cuerpo cansado, simplemente disminuye su rendimiento.

En espera de que la reflexión de las autoridades educativas les conduzca a valorar y ponderar las condiciones que prevalecen en las zonas escolares y en los planteles, continuaremos Ab intus, porque desde adentro, la visión es diferente y parafraseando al Profe Bobby García, debido a que puede no serles de su agrado lo que un servidor piensa y escribe: Alea iacta est!