Por Luis Miguel Aragón
¿Qué estará pasando en Morena? Que se atrevió el hoy vinculado a proceso, Rubén Muñoz Álvarez, no solo a presentarse como el nuevo mesías y salvador de Baja California Sur, sino también a retar a los dueños del balón y adversarios políticos que tiene dentro del movimiento al que aún pertenece.
Lo grave del asunto es que Rubén da por hecho que los habitantes de esta ciudad tenemos la memoria corta, y que, por tanto, no recordamos todo lo que nunca hizo y tanto prometió cuando fue alcalde, mucho menos cuando cobró muy bien como diputado federal.
Hoy, Rubén llega con unos oídos tan sensibles que dice poder escuchar lo que la gente de las ciudades y rancherías necesitan. Ahora sí pretende acercarse a pescadores, agricultores y rancheros. En su arranque de precampaña, realizado ayer en Ciudad Constitución, Muñoz Álvarez, convocó a rueda de prensa y, con la seguridad que le caracteriza, dijo que son cientos los ciudadanos que se comunican con él para informarle sobre lo que carecen y necesitan.
Afirma conocer todos los problemas de Baja California Sur y tener todas las soluciones. Dice tener relación con especialistas en el tema del agua. Las carencias en los servicios de salud —asegura— las tiene bien estudiadas y, por tanto, sabe cómo resolverlas.
Rubén es un político de colmillo largo y retorcido, por lo tanto, no sorprende que salga de nuevo, con más demagogia que realidades, y se presente como el personaje ideal para asumir la candidatura a la gubernatura de Baja California Sur, ya sea por Morena o por el partido que no tenga candidato. Es decir, Rubén está al mejor postor.
Sobre aviso no hay engaño. El precandidato asegura que recorrerá todos los rincones del estado.
Pero mi pregunta sigue en el aire: ¿Qué estará pasando en Morena?

