CRECE OPOSICIÓN A PROYECTOS DE INVERSIÓN


  • El rechazo nace por la afectación al entorno natural y las costumbres de las comunidades sudcalifornianas.

Redacción

En semanas recientes se ha evidenciado la creciente oposición a proyectos de inversión contemplados para La Paz, principalmente por el lado del Golfo de California, y que se encuentran en la mira de ciudadanos y ambientalistas.

Los proyectos, básicamente de índole turístico, aunque hay uno que supuestamente tiene que ver con la conservación, han generado el debate público sobre la conveniencia de la inversión que genere empleo, pero por el otro lado está la afectación al entorno natural y las costumbres de las comunidades.

Uno de los temas que ha acaparado la atención en estos días es el caso de la sierra de la Laguna, donde se pretendía construir un centro de conservación y reproducción de vida silvestre, el cual por ahora se encuentra detenido y no se ha precisado si ya fue cancelado, pero el material de construcción ya fue subido a la zona y ahora no se sabe cómo bajarlo.

A raíz de eso, lo que ha alertado nuevamente a los grupos que siguen más de cerca el caso, es que recientemente se supo del ingreso, el pasado 7 de julio, de una nueva solicitud de Manifestación de Impacto Ambiental por parte del mismo promotor, la organización Hermandad en Armonía, y al parecer en el mismo lugar, para un proyecto denominado Restauración Integral de Instalaciones para la Preservación y Monitoreo de la Reserva de la Biosfera Sierra de la Laguna.

Esto ha alertado nuevamente a los habitantes de la zona que se oponen a este proyecto, así como a los ambientalistas que han expresado su rechazo a todo desarrollo inmobiliario que impacte a la sierra.

Por otra parte, ya desde hace algunos meses se ha hablado del proyecto Los Saguaros Marina Resort, que se pretende construir en la zona de Punta Arena, al oriente del municipio, donde se contempla la construcción de 332 puestos de amarre, club náutico, hoteles de lujo y áreas residenciales, en una superficie de 220 hectáreas.

Sin embargo, se habla de que ya son cerca de 27 mil firmas las que se han recabado en contra, al considerarse que representa una amenaza directa para uno de los ecosistemas marinos más importantes del planeta, así como para el modo de vida, la cultura y la economía de miles de familias sudcalifornianas.

Esta petición es impulsada por pescadores artesanales, familias de Agua Amarga, El Sargento y La Ventana, así como por científicos, académicos, fotógrafos, documentalistas, guías de turismo, prestadores de servicios turísticos, organizaciones civiles y ciudadanos preocupados por el futuro del mar, según publicaciones en redes sociales.

Y hace poco salió a relucir el proyecto denominado El Saltito segunda etapa, también al oriente del municipio, que pretende desmontar 109 hectáreas y cuya gestión ante la autoridad es la del cambio de uso de suelo para la habilitación y venta de lotes residenciales, un campo de golf, cuerpos de agua artificiales, un hotel con club de playa privado e infraestructura asociada.

Ya en 2009 la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales negó la Manifestación de Impacto Ambiental, sin embargo, los inversionistas son insistentes en impactar esta zona de playa que es una de las más atractivas del municipio, y que es muy concurrida por los locales.