Por Luis Miguel Aragón
Por los pasillos de Movimiento Ciudadano ya empiezan a moverse las piezas rumbo al 2027. Y aunque todavía falta camino por recorrer, en Baja California Sur el partido naranja no quiere llegar a la próxima elección solamente como espectador.
Representación sudcaliforniana estuvo presente en los trabajos de la Sesión Permanente, la Coordinadora Ciudadana Nacional y el Consejo Nacional de Movimiento Ciudadano, celebrados en la Ciudad de México.
Pasaron lista el coordinador estatal, Ernesto Altamirano; la secretaria de Acuerdos, Adriana Valdez; el tesorero estatal, Romario Rodríguez; el delegado estatal de Trabajadores y Productores, Ricardo Barroso, y el presidente de la Comisión Técnica de los Comités Electorales, Adonai Carreón.
Y no fueron de paseo.
Sobre la mesa estuvieron temas que comienzan a tomar forma: los tiempos para la selección de candidaturas y la estrategia que seguirá el partido en las 17 entidades donde habrá elecciones para renovar gubernaturas.
Desde la dirigencia nacional, Jorge Álvarez Máynez presume que Movimiento Ciudadano sigue creciendo y que ya se coloca como una fuerza política con posibilidades importantes rumbo al 2027.
El discurso es disputar con seriedad la gubernatura de Nuevo León, competir en por lo menos otros cinco estados y buscar varias ciudades capitales.
Pero la pregunta interesante está aquí, en Baja California Sur.
Porque el partido naranja también quiere jugar.
Adonai Carreón aparece como uno de los perfiles que más se han movido en los últimos meses. El doctor mantiene una relación cercana con la dirigencia nacional y, sobre todo, ha estado caminando por los municipios de la entidad. En política, recorrer el territorio sigue siendo una de las mejores formas de medir si un proyecto realmente prende o solamente se queda en el discurso.
Y luego está Ricardo Barroso. El excandidato mantiene una relación cordial con Álvarez Máynez y su nombre sigue apareciendo entre quienes podrían levantar la mano. La pregunta, en su caso, es ¿cuánto de aquel capital político que acumuló en anteriores contiendas sigue vigente?
Ahí está una de las incógnitas que tendrá que resolver Movimiento Ciudadano.
Y aunque desde el partido naranja han insistido en que no están pensando en un candidato externo, en política nunca hay que cerrar completamente la puerta.
Si Morena y sus aliados llegaran a una ruptura importante, o si alguno de sus grupos quedara inconforme con la definición de la candidatura, seguramente habría personajes buscando una nueva ruta.
Y Movimiento Ciudadano podría convertirse en esa puerta.
No sería la primera vez que un partido que se presenta como alternativa termina encontrando su mejor oportunidad en los errores o divisiones de sus adversarios.
Por lo pronto, en el Consejo Nacional hablaron de crecimiento y colocaron una cifra sobre la mesa: 18 por ciento de intención de voto. Falta ver qué tan sólida es esa cifra cuando llegue el momento de convertir simpatías en votos.
La verdadera prueba
Movimiento Ciudadano tiene algo que hoy vale mucho: puede venderse como una alternativa sin negativos. Pero eso, por sí solo, tampoco garantiza una victoria.
El 2027 todavía está lejos, pero la carrera ya comenzó.
Y si algo ha enseñado la política sudcaliforniana es que las elecciones no se ganan con encuestas, fotografías ni buenos discursos. Se ganan con candidatos que conecten con la gente, estructuras que funcionen y, sobre todo, con la confianza de un electorado que cada vez cree menos en las promesas de siempre.
Movimiento Ciudadano ya está moviendo sus piezas. Ahora falta saber si elige la estrategia y las piezas correctas para ganar la partida.
TEXTO Y CONTEXTO …
-En la Cuarta Transformación, por más amarres que le dan a la mentada “unidad”, nomás no se ve por dónde pueda salir bien la elección interna.
-Ahora resulta que el PRI sí tienen aspirantes… y más de uno se quiere apuntar en la lista. Recordé aquel magnífico cuento del Maestro, Augusto Monterroso… Cuando despertó, el dinosaurio todavía estaba allí.

