Por Alejandro Barañano
En tiempos en los que predominan la revancha y el ajuste de cuentas, cada vez son menos quienes están dispuestos a reflexionar, escuchar y debatir sobre política ya que el diálogo ha sido desplazado por la negociación de intereses y los acuerdos de conveniencia.
En ese contexto, resulta llamativo que quien durante años se presentó como profesor, amigo y aliado de las causas justas, poseedor de una sensibilidad humana excepcional y supuesto impulsor de la transformación de Los Cabos, pretenda ahora convencer a la opinión pública que cumple, sin cuestionamiento alguno, con todos los requisitos establecidos en la convocatoria para la Defensa de la Cuarta Transformación y la Soberanía Nacional. Me refiero a OSCAR LEGGS CASTRO, el oriundo del poblado de Migriño.
Para dar ese paso político, OSCAR LEGGS CASTRO parece apostar al olvido ciudadano que queden atrás las 31 DENUNCIAS presentadas por la actual administración municipal que encabeza CHRISTIAN AGÚNDEZ GÓMEZ en contra de lo que fue su malogrado gobierno, esto derivado por la detección de presuntas irregularidades en 96 obras públicas que fueron observadas mediante auditorías.
De acuerdo con lo informado por CHRISTIAN AGÚNDEZ GÓMEZ, el monto involucrado ronda en alrededor los 300 millones de pesos, RECURSOS VINCULADOS A PAVIMENTACIONES que fueron pagadas sin haberse ejecutado las obras o que simplemente quedaron inconclusas, evidenciando así una alarmante distancia entre el discurso oficial y la realidad que enfrentan diariamente los habitantes de Los Cabos.
Lo verdaderamente grave de todo esto, es que detrás de esas cifras no hay simples errores administrativos ni retrasos burocráticos. Hay calles que nunca se concluyeron, infraestructura que no cumplió con los objetivos para lo que fueron financiados y recursos públicos cuyo destino sigue generando interrogantes. Todo ello bajo la responsabilidad de quien insiste en presentarse ahora como “hombre comprometido con las causas sociales”, aunque los resultados de su malograda gestión parecen contradecir esa narrativa.
A ello se suman las investigaciones relacionadas con la construcción del nuevo edificio de la DELEGACIÓN DE CABO SAN LUCAS, otro de los proyectos que ha sido objeto de revisión también por irregularidades presentadas. Tan así, que en su momento se informó que se proporcionaría un desglose detallado de los conceptos denunciados ante las instancias correspondientes, precisamente por la relevancia y dimensión de los hechos señalados.
Tal situación adquirió un nivel aún más delicado, cuando el fiscal Anticorrupción, LENIN ORTIZ AMAO, confirmó públicamente la recepción de las querellas en contra de OSCAR LEGGS CASTRO, precisando que estas se relacionan con obras públicas y que forman parte de procesos de investigación en los que se han recabado documentos y realizado entrevistas con el propósito de esclarecer los hechos y determinar las responsabilidades legales correspondientes.
El propio fiscal Anticorrupción, ha señalado que las denuncias presentadas en contra de OSCAR LEGGS CASTRO guardan similitud con otros casos en los que se autorizaron recursos para proyectos que nunca fueron ejecutados, ello y a pesar de contaban con presupuesto asignados e incluso, en algunos casos haber sido pagados total o parcialmente.
Por ello, la FISCALÍA ANTICORRUPCIÓN se ha visto obligada a revisar contrato por contrato, analizando procedimientos de contratación, checando los registros contables así como la distribución y dispersión de recursos públicos. Pero ojo, pues no se trata de una revisión menor ni de una discrepancia administrativa sin importancia, sino de señalamientos que afectan directamente la confianza ciudadana en el manejo del erario.
Luego entonces resulta entonces difícil comprender cómo OSCAR LEGGS CASTRO, quien además enfrenta una vinculación a proceso por el delito de abuso de autoridad por simulación, pretende ahora proyectarse como una víctima de persecución política ante la opinión pública como si fuera una figura impoluta. Más aún cuando existen investigaciones, denuncias e indicios que cuestionan seriamente el desempeño de su administración municipal.
La estrategia que emplea parece evidente: Desplazar la discusión del terreno de los hechos al de la narrativa política y convertir los cuestionamientos sobre el uso de recursos públicos en una supuesta campaña de ataques personales.
Sin embargo, ninguna estrategia de victimización puede sustituir la obligación de rendir cuentas, por lo que antes de aspirar a nuevos espacios de representación política, quienes ya administraron recursos públicos tienen la responsabilidad de aclarar plenamente las dudas y señalamientos que pesan en la actualidad sobre su gestión y ese, es el caso de OSCAR LEGGS CASTRO.
Y lo digo porque en democracia no basta con proclamarse defensor de las causas justas ni reivindicarse como agente de transformación, pues la verdadera prueba de congruencia radica en la transparencia, rendición de cuentas y la capacidad de responder ante la ley cuando existen señalamientos graves sobre el ejercicio del poder, pues es precisamente ahí donde las explicaciones de OSCAR LEGGS CASTRO siguen siendo insuficientes; por lo que quien esto escribe mejor seguirá BALCONEANDO. . .
COMO EN BOTICA
- ¡TOMA NOTA MANUEL!
La incorporación de ciertas figuras polémicas o cuestionadas al proyecto político de MANUEL COTA CÁRDENAS le está generando un doble efecto. Por un lado, esto le podría fortalecer la estructura territorial y ampliar la capacidad de movilización de su candidatura; pero por otro lo expone al desgaste por cargar con hombres y mujeres que tienen antecedentes y muy una mala reputación.
Esto lo digo porque MANUEL COTA CÁRDENAS a pesar de muchos que estuvieron en su contra, fue proyectado recientemente –le duela a quien le duela– como una de las figuras principales de Morena y sus aliados en BAJA CALIFORNIA SUR, por lo que el reto será convencer a la ciudadanía de que las adhesiones que está recibiendo, respondan a un proyecto de gobierno y no solo a acuerdos de grupo o cuotas de poder.
Ojala y no olvide MANUEL COTA CÁRDENAS que la percepción pública será determinante, pues mientras más cuestionados sean algunos de sus adhesiones, mayor será la exigencia de transparencia, congruencia y rendición de cuentas para evitar que esos y esas que se le están enquistando terminen afectando la credibilidad de su candidatura. . . ¡HE DICHO!

