Por Alejandro Barañano
Muchos de los que se dicen “POLÍTICOS” suelen sustentar sus mensajes con un lenguaje burdo y electorero en todas las reuniones a las que asisten, solo para maquinar sus deshonestos arreglos o bien para repartirse el poder a su conveniencia.
Esos mensajes de los que hablamos son lanzados con incongruencias y de modo falaz, incluso terminan siendo un insulto a la inteligencia de la ciudadanía, quien por cierto se encuentra ya harta de tanta demagogia, simulación y cinismo por parte de esos parásitos que solo vegetan en los institutos políticos y que a la postre se convierten en guaridas de gigolós de los dineros públicos.
Tal es el caso de los diputados federales MARCO ANTONIO ALMENDÁRIZ PUPPO, ALFREDO PORRAS DOMÍNGUEZ y RUBÉN GREGORIO MUÑOZ ÁLVAREZ, mismos que han convertido en negocios familiares a todos los partidos políticos donde han navegado, cayendo siempre en el descrédito social que se han ganado a pulso junto con la repulsa ciudadana y el resentimiento, pues está claro que ninguno de ellos representan a los electores, pues siempre están a disposición de los intereses particulares de los grupúsculos en el poder.
¿QUÉ NO ME CREEN? Pues bueno, observemos entonces la CONDUCTA MEZQUINA de esos que dicen enarbolar la lucha de los desamparados y que sin más miramientos se declaran o de izquierda o de derecha. Y ni se diga de los ARMATROSTES PREHISTÓRICOS que se jactan de ser muy revolucionarios y que unos y otros dicen regirse –supuestamente- por la moral, dignidad y el decoro como bandera.
Lo interesante en todo este carnaval de vanidades, drama y humor negro de esos sedientes “POLÍTICOS”, es cuando deambulan por lo largo y ancho del territorio sudcaliforniano entres cafés y restaurantes, o incluso en sus discretas reuniones a puerta cerrada en casa de algunos de ellos para preparar “MAGNÁNIMAS ESTRATEGIAS”.
Por todo ello nace una se pregunta: ¿Qué se puede esperar de tan singulares saltimbanquis o chapulines insolentes carentes de ética y moral? Nada, absolutamente nada, pues no son otra cosa más que “POLÍTICOS” que siempre se han mantenido a través del erario y que no saben hacer otra cosa.
Ojala en el futuro inmediato reflexionemos y analicemos bien a todos los personajes que participen en calidad de candidatos a diputados locales, pretensos a alcaldes, suspirantes a ser legisladores federales o senadores, pues visto está que muchos ocultan premeditadamente su ignorancia y su falta de cultura, aunque siempre presumen poseer una sobredosis de intelectualidad proletaria.
Por lo menos en BAJA CALIFORNIA SUR ya hemos vivido la amarga experiencia con algunos de ellos, y sino ahí está el caso de MARCO ANTONIO ALMENDÁRIZ PUPPO, ALFREDO PORRAS DOMÍONGUEZ o RUBÉN GREGORIO MUÑOZ ÁLVAREZ, quienes han crecido a la sombra de los grupúsculos, clanes, hordas, tribus y tránsfugas de otros institutos pero que ahora vemos que todo lo hicieron simple y sencillamente para su conveniencia personal; por lo que mejor quien esto escribe seguirá BALCONEANDO. . .

