BALCONEANDO / ¿VICTORIA TEMPORAL?

Por Alejandro Barañano

 

Mucho se habló y se dijo que la empresa AQUAMAYAN ADVENTURES estaba solicitando una ampliación del muelle en Pichilingue, así como también el dragado de casi 80 mil metros cúbicos en la misma zona para echar a andar un complejo de servicios turísticos, y con ello poder recibir cruceros tipo Oasis de hasta 360 metros de largo, pero el pasado 26 de marzo la misma compañía solicitó dar fin al proceso de evaluación de impacto ambiental ante la SEMARNAT, con lo cual quedó detenido el ambicioso proyecto.

Quizás la decisión de ponerle freno a tan ambicioso proyecto fue tomado en enero pasado, esto tras una de las varias manifestaciones que se dieron en contra del muelle y donde el gobernador VÍCTOR MANUEL CASTRO COSÍO, dijo que el tema necesitaba ser analizado para tomar “la mejor y más sabia decisión social”.

Pero lo más probable es que ésta pueda ser una “VICTORIA TEMPORAL” para los ambientalistas, pues cabe recordar que la empresa AQUAMAYAN ADVENTURES ganó en agosto del año 2021 un concurso para obtener la concesión del polígono donde proyectaba el muelle, y pagó por ello la friolera de 40 millones de pesos, y eso son muchos pero muchos pesos y centavos como dejarlos ahí tirados sin más ni más.

Y si digo que podría ser una “VICTORIA TEMPORAL” es porque tal vez sea una estrategia tal y como lo hemos vivido en otros procesos anteriores. ¿Por qué? Bueno porque no es la primera vez presentan el proyecto, tantean como anda el terreno, ven qué se comenta y después –sino es favorable– lo retiran y lo vuelven a replantear, tal y como sucedió con la fallida entrada de algunas empresas privadas en Balandra o bien contra la minería a cielo abierto en la Sierra La Laguna. ¿Le suenan familiares esos asuntos?

Ahora bien, mucho mérito tiene que varias las organizaciones se hayan manifestado a favor del proceso para abrir una consulta pública sobre este ambicioso proyecto justo cuando iniciaba este año, y durante el cual los ciudadanos pudieron expresar sus argumentos en contra del ahora fallido muelle de cruceros.

En ese ejercicio, por un lado estaba lo que significa la contaminación de los cruceros y sus impactos indirectos, y por el otro la visión de ciudad que se quería tener.

Y es que en los documentos presentados ante la SECRETARÍA DEL MEDIO AMBIENTE, la empresa destacaba que el complejo turístico-portuario ayudaría “al desarrollo económico local mediante la generación de empleos e impulso al comercio en la zona”; pues se trataba de todo un complejo portuario y turístico con restaurantes, comercios y albercas para recibir a las miles de personas que llegarían con el nuevo muelle, y en el que podrían atracar DOS MEGACRUCEROS al mismo tiempo.

Pero resulta que eso fue precisamente el dato que preocupó especialmente a los activistas porque, porque se trababa en una ubicación de al menos dos kilómetros de distancia de donde se encuentra el ÁREA DE PROTECCIÓN DE FLORA Y FAUNA DE BALANDRA, considerada por propios y extraños como una de las playas más hermosas del mundo.

Así que tras decenas de manifestaciones, una consulta pública y una demanda de amparo, la empresa AQUAMAYAN ADVENTURES mejor prefirió retirar el proyecto, tal y como consta ya en la página de la SECRETARIA DEL MEDIO AMBIENTE; por lo que mejor quien esto escribe seguirá BALCONEANDO. . .