EN MI OPINIÓN / CORRUPCIÓN OFICIAL E IMPACTO EN PYMES


Por Arturo Rubio Ruiz

 

Aunque BCS cuenta con el reconocimiento oficial por tener uno de los menores indicadores de corrupción a nivel nacional según ENCIG-INEGI, diversos casos recientes evidencian que persisten prácticas corruptas que afectan directamente a las pequeñas y medianas empresas (PYMES):

Conflictos de interés y favoritismo institucional: Funcionarios públicos de los tres niveles, vinculados a empresas privadas han sido acusados de desviar recursos públicos y beneficiar a contratistas afines.

Trámites opacos y discrecionalidad administrativa: Las PYMES enfrentan obstáculos burocráticos, pagos indebidos y demoras injustificadas en permisos, licencias y contrataciones públicas.

Corrupción en sectores estratégicos: El gremio transportista denunció corrupción en la Dirección de Transporte, afectando el acceso equitativo a concesiones y rutas.

Desconfianza institucional: La percepción de impunidad y falta de sanciones genera un entorno de inseguridad jurídica que desalienta la inversión local.

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Para abatir la corrupción en el Estado, es necesario implementar medidas estructurales y operativas desde la administración pública para combatir la corrupción que afecta a las PYMES, entre las cuales estimamos como de mayor urgencia y relevancia las siguientes:

TRANSPARENCIA Y DIGITALIZACIÓN

  • Implementar plataformas públicas de trámites y licitaciones con trazabilidad y auditoría ciudadana.
  • Publicar en tiempo real los criterios de asignación de contratos, subsidios y permisos.

FORTALECIMIENTO INSTITUCIONAL

  • Crear unidades anticorrupción independientes con facultades de investigación y sanción.
  • Profesionalizar el servicio público mediante concursos abiertos y evaluaciones periódicas.

REFORMA NORMATIVA

  • Revisar y armonizar leyes locales con estándares internacionales de integridad pública.
  • Establecer sanciones más severas por corrupción que afecte a sectores productivos vulnerables.

PROTECCIÓN A DENUNCIANTES

  • Crear mecanismos seguros y anónimos para denunciar extorsión o abuso de autoridad.
  • Garantizar que las denuncias tengan seguimiento judicial y administrativo.

FOMENTO A LA PARTICIPACIÓN EMPRESARIAL

  • Incluir a representantes de PYMES en comités de vigilancia de obra pública y gasto gubernamental.
  • Establecer mesas de diálogo permanente entre gobierno y sector productivo.

De manera complementaria y accesoria, es imperativo que se emprendan acciones desde la sociedad civil para proteger a las PYMES frente a la corrupción:

OBSERVATORIOS CIUDADANOS

  • Crear observatorios locales que documenten irregularidades en contrataciones, trámites y servicios públicos.
  • Publicar informes periódicos que visibilicen patrones de corrupción y sus impactos.

REDES DE DEFENSA EMPRESARIAL

  • Formar alianzas entre PYMES para compartir información, asesoría legal y estrategias de protección.
  • Promover cláusulas anticorrupción en contratos privados y públicos.

EDUCACIÓN CÍVICA Y LEGAL

  • Capacitar a empresarios en derechos administrativos, mecanismos de denuncia y ética empresarial.
  • Impulsar campañas de cultura de la legalidad en medios locales y redes sociales.

LITIGIO ESTRATÉGICO

  • Emprender acciones legales colectivas contra actos de corrupción que afecten al sector.
  • Colaborar con organizaciones jurídicas para llevar casos emblemáticos ante tribunales y organismos internacionales.

 

INCIDENCIA POLÍTICA

  • Promover reformas legislativas que fortalezcan la transparencia y la rendición de cuentas.
  • Participar activamente en procesos electorales y exigir compromisos anticorrupción a candidatos.

COROLARIO

 

La lucha contra la corrupción no es una consigna abstracta: es una tarea urgente y concreta que exige voluntad política, vigilancia ciudadana y compromiso ético. Defender a las PYMES es defender el futuro económico, democrático y ambiental de Baja California Sur.

No hay desarrollo sin justicia. No hay justicia sin transparencia.