FACTOR POLÍTICO / PAN: APERTURA CIUDADANA Y RECICLAJE POLÍTICO


Por Luis Miguel Aragón

 

La decisión del Partido Acción Nacional (PAN) de abrir el 100 por ciento de sus candidaturas para permitir que personas sin militancia y ciudadanos interesados puedan aspirar a cargos de elección popular rumbo al proceso electoral de 2027, dejando atrás el esquema tradicional de designaciones por parte de las dirigencias, no ha generado, hasta ahora, el efecto que sus promotores esperaban.

En lugar de observar una amplia participación de perfiles ciudadanos, quienes primero levantaron la mano fueron personajes ampliamente conocidos en la política sudcaliforniana, varios de ellos con antecedentes como candidatos o militantes de otras fuerzas políticas. Fueron precisamente estos actores quienes difundieron en redes sociales su inscripción en las listas preliminares del blanquiazul. De ser seleccionados, llegarían con la ventaja de aprovechar la estructura, el posicionamiento y el capital político que el PAN conserva como punto de partida.

De acuerdo con el dirigente nacional del partido, Acción Nacional recibió más de 12 mil solicitudes para participar como “Defensores de la Patria”, una convocatoria que incluye tanto a militantes como a ciudadanos sin afiliación partidista interesados en competir por gubernaturas, alcaldías, diputaciones y regidurías.

Habrá que esperar la publicación de las listas definitivas para conocer si la apuesta por abrir las candidaturas realmente permitió el acceso de ciudadanos sin trayectoria partidista o si terminó convirtiéndose en una nueva puerta de entrada para políticos de siempre que buscan una nueva plataforma electoral.

La verdadera prueba para el PAN no será presumir el número de registros, sino demostrar que la apertura fue auténtica y no una simple estrategia de imagen. Si las candidaturas terminan en manos de los mismos perfiles que han transitado de partido en partido, el mensaje será claro: cambió el mecanismo, pero no las prácticas. Y si, además, la militancia vuelve a quedar relegada frente a los llamados “externos”, el riesgo no solo será decepcionar a quienes han sostenido al partido durante años, sino confirmar que, en política, el reciclaje sigue teniendo más oportunidades que la renovación.