FACTOR POLÍTICO / SAÚL: FACTOR DE UNIDAD


Por Luis Miguel Aragón

 

En medio de la irreconciliable unidad, esa que persigue sin tregua a los aspirantes de la Cuarta Transformación a la gubernatura de Baja California Sur, hay un perfil que parece jugar con otras cartas: Saúl González Núñez.

Conciliador, sensato y práctico. Un político que entiende para qué se inventó la política: para resolver conflictos, construir acuerdos y tomar decisiones que favorezcan a la comunidad, no para profundizar diferencias.

Y eso no se aprende en un discurso. Se demuestra en los hechos.

Desde la Secretaría General de Gobierno, González Núñez ha tenido que enfrentar problemas, atender conflictos y mantener interlocución con distintos actores políticos y sociales. Le ha correspondido operar la política interna, coordinar la relación del Poder Ejecutivo con los otros poderes y mantener comunicación con los ayuntamientos.

No todo ha sido miel. Baja California Sur también ha vivido momentos complicados. Sin embargo, se ha mantenido el orden social y el respeto a la ley.

Ahora, como aspirante, Saúl González ha decidido hacer política en territorio. Dialoga con la gente, escucha necesidades y mantiene una presencia constante en las comunidades. Su discurso no parece estar centrado en la confrontación, sino en la construcción de acuerdos y en la posibilidad de avanzar juntos.

Y aquí aparece la pregunta para Morena: ¿qué necesita realmente la Cuarta Transformación para llegar fortalecida a 2027?

Porque mientras las distintas corrientes internas se disputan espacios, posiciones y candidaturas, también crece la necesidad de encontrar a alguien capaz de sentar a todos en la misma mesa.

Desde la dirigencia nacional de Morena todavía no se conoce quién será su carta para Baja California Sur. Las definiciones se han retrasado y, mientras tanto, los aspirantes continúan moviendo sus piezas.

Pero si existe una lista final, difícilmente podría quedar fuera Saúl González.

No solamente por las responsabilidades que ha desempeñado, sino por una característica que hoy puede resultar más valiosa que cualquier discurso: su capacidad para conciliar.

Porque ganar una candidatura es una cosa. Lograr que quienes perdieron acepten el resultado, que los grupos se mantengan unidos y que todos trabajen por el mismo proyecto, es otra muy distinta.

Y quizá ahí esté el verdadero reto de Morena rumbo a 2027.

La Cuarta Transformación no solamente necesita a quien pueda ganar una elección. Necesita a quien pueda construir la unidad después de ganarla.

Y en una contienda donde la unidad parece ser precisamente lo que más hace falta, Saúl González Núñez podría tener una carta que los demás no han sabido jugar: la conciliación como herramienta política.

Al final, en política no siempre gana quien grita más. A veces gana quien sabe sentarse, escuchar, negociar y cerrar acuerdos.

TEXTO Y CONTEXTO …

Desde este espacio enviamos nuestras más sinceras condolencias a los familiares y seres queridos de Cristian Carlos, compañero periodista que ha trascendido a otro plano espiritual. Descanse en paz.