FACTOR POLÍTICO / EL PT Y SUS QUIMERAS


Por Luis Miguel Aragón

 

El sábado pasado estuvo en el municipio de Los Cabos el dirigente vitalicio y dueño de la franquicia del Partido del Trabajo (PT), Alberto Anaya Gutiérrez. El “Profe” llegó a tierras sudcalifornianas para mostrar su respaldo total al alcalde con licencia, Christian Agúndez Gómez, quien busca la candidatura a la gubernatura de Baja California Sur por la Cuarta Transformación.

Por la mañana, durante la Reunión de la Primera Circunscripción Electoral del PT, ante líderes, militantes y cuadros políticos de Nayarit, Jalisco, Sinaloa, Sonora, Chihuahua, Durango, Baja California y Baja California Sur, Anaya asumió una postura dura y lanzó un mensaje directo para quien quisiera escucharlo.

Fueron tres los puntos centrales que precisó: primero, que el PT  seguirá dentro de la alianza de la Cuarta Transformación; segundo, que no aceptarán imposiciones; y tercero, que para ellos la encuesta será prácticamente un trámite, pues dan por hecho que Agúndez Gómez será el ganador.

Pero mientras el dirigente petista hablaba de unidad, alianzas y candidaturas, a esa misma hora la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE) confirmaba que las pruebas genéticas practicadas a los restos hallados el 13 de julio en una fosa clandestina de San José del Cabo correspondían a Carlos Alberto Beltrán Olmeda, exoficial mayor de Los Cabos.

El hallazgo coloca un tema delicado en el camino de las aspiraciones de Christian Agúndez, a la espera de lo que determinen las investigaciones. No se trata de cualquier funcionario: Beltrán Olmeda ocupó uno de los cargos de mayor relevancia dentro del gobierno municipal.

Recordemos que, en abril de 2025, el nombre del exfuncionario apareció en mensajes con amenazas atribuidos a grupos delictivos. En aquel momento, Beltrán Olmeda rechazó cualquier vínculo con actividades criminales y aseguró haber informado de los hechos a las autoridades.

Y entonces llegó la tarde-noche.

Ya en la Asamblea Informativa por la Defensa de la Cuarta Transformación, realizada en la plaza Antonio Mijares, al “Profe” Anaya pareció pesarle el calor. El discurso cambió. La intensidad de la mañana se desinfló y el tono bajó varios niveles.

Ahora sí hubo reconocimiento para las autoridades federales y estatales. Y aunque los elogios para su candidato no faltaron, algunos de los supuestos logros utilizados para presumir el trabajo de Christian Agúndez corresponden a inversiones de otros niveles de gobierno.

Por ejemplo, la Glorieta de las Mujeres Libres, financiada por la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes; el Hospital General Regional de 260 camas del IMSS inversión del gobierno federal, y la nueva planta desaladora, un proyecto que comenzó a gestionarse durante la administración del exalcalde Oscar Leggs, en coordinación con el Gobierno del Estado.

Sin embargo, Alberto Anaya y el PT están haciendo lo que saben hacer: enseñar músculo, marcar territorio y dejar claro que quieren sentarse en la mesa de negociación con voz, voto y capacidad para cobrar sus facturas políticas.

La pregunta es hasta dónde les alcanzará ese músculo.

Porque una cosa es tener estructura, aliados y capacidad de presión, y otra muy distinta es lograr que esa fuerza se traduzca en una candidatura.

Mientras tanto, en la Cuarta Transformación las aguas siguen moviéndose. Todos hablan de unidad, pero cada grupo juega su propia partida. Unos quieren la candidatura; otros, conservar posiciones; y algunos más, simplemente no quedarse fuera de la negociación.

Al final, como suele ocurrir en política, nadie enseña todas sus cartas. Y en esta partida, todavía falta saber quién tiene el as bajo la manga.

TEXTO Y CONTEXTO…

— Raúl Manuel Cota Haro, líder del movimiento social Voces del Futuro BCS, se suma a Movimiento Ciudadano, una incorporación que fortalece la presencia y el liderazgo de las nuevas generaciones en Baja California Sur. Su llegada representa un impulso para abrir espacios a las voces jóvenes que buscan participar activamente en la vida política del estado.

— Alejandro Mota Trasviña avanza con su proyecto por La Paz, sumando voluntades y recorriendo el municipio. Lo mismo se le ve conviviendo con beisbolistas que caminando por las colonias, escuchando a la gente y construyendo cercanía. Porque en política, el territorio también habla.