Por Alejandro Barañano
La dirigencia del PARTIDO ACCIÓN NACIONAL ya se encuentra en modo de preparación electoral, y lo digo porque el instituto albiceleste comenzó afinar encuestas de rentabilidad, procesos internos abiertos y nuevos filtros para seleccionar candidaturas con miras a las elecciones del 2027.
Con todo esto lo que buscan es abrir el padrón, facilitar afiliaciones y sobre todo, permitir que CIUDADANOS SIN MILITANCIA compitan por candidaturas. La intención es medir desde temprano quién realmente suma en la calle y no solamente quién controla al partido por dentro.
Este reacomodo apunta directamente en contra de los cacicazgos locales que durante años dominaron candidaturas sin generar votos. La dirigencia ahora está decidida a usar ENCUESTAS EXTERNAS y ELECCIONES INTERNAS con participación ciudadana para renovar cuadros, abrir espacio a jóvenes, mujeres y perfiles externos, además de blindarse en contra de personajes con antecedentes que luego terminen debilitando al partido.
El mensaje dado es claro y genera incomodidad a muchos, pues quien no tenga respaldo social comprobable y valor agregado hacia afuera, por más años que lleve en el PARTIDO ACCIÓN NACIONAL esta vez no pasará el filtro. Ya no basta con el apoyo de los grupos internos, ahora todo pasa por MEDICIONES ABIERTAS y participación ciudadana, pues reconocen que el error del 2024 fue cerrarse y alejarse de la gente.
Bajo este contexto, FRANCISCO “PANCHO” PELAYO se perfila como el aspirante con mayor presencia. Aparece de manera consistente como el único perfil del PAN que ha sido medido en distintos escenarios y que registra un crecimiento con respecto a las mediciones anteriores. Más allá de los porcentajes, lo relevante es que mientras Morena sigue definiendo a su candidato, ACCIÓN NACIONAL parece haber avanzado cerrando filas alrededor bajo el liderazgo del comundeño.
Cierto es que falta más de un año para la elección del 6 de junio del 2027 y que cualquier pronóstico sería prematuro. Sin embargo, las campañas no empiezan el día del registro de candidaturas, sino desde la construcción de las narrativas. Hoy, la llamada CUARTA TRANSFORMACIÓN enfrenta el riesgo de llegar debilitada por una contienda interna prolongada, mientras que el PARTIDO ACCIÓN NACIONAL busca aprovechar ese espacio proyectando unidad.
Si esta tendencia se mantiene, la elección del 2027 en BAJA CALIFORNIA SUR podría ser mucho más competitiva de lo que hace apenas unos meses parecía; por lo que mejor quien esto escribe seguirá BALCONEANDO. . .
COMO EN BOTICA
- ¡LA PUERTA DE LA VERGÜENZA!
A punto de cumplirse un año de las afectaciones en la infraestructura de la llamada PUERTA TURÍSTICA DE LA PAZ, los trabajos de rehabilitación siguen inconclusos. Lo que se presentó como la obra insignia del segundo gobierno de la alcaldesa con licencia, MILENA QUIROGA ROMERO, hoy es recordado más como un símbolo de improvisación y falta de resultados.
La controversia no es menor, pues se trata de una infraestructura que costó alrededor de 14 MILLONES DE PESOS y que, con las primeras lluvias de septiembre del año pasado, mostró daños severos. En su momento, la propia alcaldesa con licencia atribuyó las afectaciones al robo de baterías instaladas en la parte superior, lo que habría dejado huecos por donde se filtró el agua pluvial.
Lo curioso es que, pese a la denuncia presentada ante la PROCURADURÍA GENERAL DE JUSTICIA DEL ESTADO, a casi un año de distancia no existe ningún responsable detenido. La explicación oficial se convirtió en un argumento endeble que no resiste el paso del tiempo ni la indignación ciudadana.
La llamada Puerta Turística terminó bautizada por la sociedad paceña como la “PUERTA DE LA VERGÜENZA”. Y con razón, pues más allá del costo económico lo que está en juego es la credibilidad de una administración que prometió modernizar la ciudad y terminó exhibiendo deficiencias técnicas, falta de supervisión y ausencia de rendición de cuentas.
En suma, la OBRA INSIGNIA DE MILENA QUIROGA se ha convertido en un recordatorio incómodo de cómo la política puede priorizar la imagen sobre la sustancia. Y mientras no se cierre este capítulo con resultados concretos, seguirá siendo un monumento a la desconfianza y a la falta de responsabilidad institucional. . . ¡HE DICHO!

