BALCONEANDO / ¡DECLARACIÓN DE PRINCIPIOS!


Por Alejandro Barañano

 

El pasado fin de semana –el sábado para ser precisos–  la plaza pública León Cota Collins del puerto de Cabo San Lucas estuvo abarrotada hasta el último rincón, siendo el escenario elegido por CHRISTIAN AGÚNDEZ GÓMEZ para lanzar un mensaje que buscó ser más allá que un discurso una DECLARACIÓN DE PRINCIPIOS, pues dijo tajantemente: “No nos vamos a dejar; Baja California Sur no se somete, no se le impone y tampoco se detiene”, afirmó con voz firme y consciente de que las palabras en política pesan tanto como los hechos.

El acto, enmarcado bajo una ASAMBLEA INFORMATIVA por la Defensa de Nuestra Soberanía Nacional, reunió a los simpatizantes y militantes de Morena y del Partido del Trabajo provenientes de los cinco municipios sudcalifornianos. La consigna que se escuchó al unísono en más de una ocasión fue: “¡Es un honor estar con Christian hoy!”. Y eso no fue un detalle menor, pues reflejó simple y sencillamente la CAPACIDAD DE CONVOCATORIA y el respaldo que al menos en ese momento se le reconoció al aspirante.

CHRISTIAN AGÚNDEZ, quien asegura encabezar las encuestas con rumbo a la coordinación estatal, atribuyó su ventaja al trabajo territorial y al contacto directo que ha mantenido con la ciudadanía, pues ha recorrido comunidades desde Guerrero Negro hasta Cabo San Lucas, escuchando tanto a pescadores, ganaderos, agricultores y jóvenes, lo que con su narrativa construye la idea de la cercanía que tiene con la gente al encabezar un proyecto que se cimienta en el HUMANISMO Y JUSTICIA SOCIAL.

Sin embargo, detrás de ese entusiasmo que se dio en la plaza y las cifras que lo colocan en primer lugar de las encuestas, queda la una pregunta que es inevitable: ¿Es suficiente la movilización de simpatizantes para sostener un proyecto político de largo aliento? Y lo digo porque los retos que el CHRISTIAN AGÚNDEZ GÓMEZ enumera —agua potable, salud, servicios públicos, infraestructura, educación y desarrollo económico— son problemas estructurales que no se resuelven con discursos ni con consignas coreadas.

El respaldo explícito que le dio a la presidenta CLAUDIA SHEINBAUM y sus programas federales, muestran claramente una ALINEACIÓN CON EL PROYECTO NACIONAL, pero también evidencia la dependencia de recursos externos para sostener la narrativa local, y en política, la unidad que se invoca suele ser frágil, por lo que el llamado a superar intereses personales será puesto a prueba en lo que es la contienda interna.

La plaza pública León Cota Collins que estuvo abarrotada es sin duda un triunfo simbólico. Pero la política no se gana solo en las plazas, sino que se conquista con la capacidad de transformar esas consignas en POLÍTICAS PÚBLICAS EFECTIVAS.

En síntesis, CHRISTIAN AGÚNDEZ demostró una fuerza de convocatoria a todas luces, pero ahora deberá mostrar que esa fuerza puede convertirse en gobierno cercano, eficiente y capaz de responder a las demandas que él mismo reconoce.

Y es que al final, más allá de los aplausos y de las encuestas, lo que la ciudadanía espera es que alguien le cumpla lo que se le promete, pues ahí es donde se mide la VERDADERA SOBERANÍA: en la capacidad de no fallarle al pueblo; por lo que mejor quien esto escribe seguirá BALCONEANDO. . .

 

COMO EN BOTICA

 

  • ¡NEPOSTISMO E IMPUNIDAD!

Un ciudadano —cuyo nombre se reserva por razones obvias— presentó el 9 de julio del 2025 una denuncia contra el gobernador VÍCTOR MANUEL CASTRO COSÍO y su esposa, la presidenta honoraria del DIF estatal, ello por presuntos delitos de cohecho, contratación indebida y abuso de funciones. El expediente, radicado en la SECRETARIA DE CONTRALORÍA Y TRANSPARENCIA GUBERNAMENTAL bajo el número CG/EPRA/178/2025, detalla lo referente a la contratación de al menos trece funcionarios con vínculos consanguíneos o civiles con el mandatario y su conyugue.

La lista es reveladora: sobrinos, cuñados, yernos y hasta compadres colocados en puestos estratégicos del gobierno estatal. Desde direcciones en el COLEGIO DE BACHILLERES y la SECRETARÍA DE TURISMO, hasta cargos en SALUD, FINANZAS DEL ESTADO y despacho del propio Ejecutivo, lo que representa un entramado familiar convertido en estructura gubernamental, o sea la expresión más clara de un poder que confunde lo público con lo privado.

El caso de FERNANDO OJEDA AGUILAR y LUIS ANTONIO OJEDA AGUILAR, sobrinos del gobernador, junto con sus respectivas parejas en funciones administrativas, exhibe un patrón de nepotismo descarado. Lo mismo ocurre con ARIADNA IBETH CASTRO CASTRO, sobrina directa, y con ADRIÁN LARRAÑAGA, yerno de la familia, colocado en PLANEACIÓN DE SALUD. La lista se completa con nombres como JESÚS OMAR CASTRO COTA, compadre del gobernador y descrito por sus críticos como un tipo pusilánime y ególatra, pero premiado con la jefatura de la OFICINA DEL EJECUTIVO.

La gravedad no radica en los nombres sino en lo que representan: un gobierno que se sirve de las instituciones para blindar intereses familiares. El discurso de “TRANSFORMACIÓN” se desmorona cuando la práctica cotidiana reproduce los vicios más rancios de la política mexicana: NEPOTISMO, AMIGUISMO e IMPUNIDAD.

La denuncia aunque radicada en la Contraloría enfrenta el mismo dilema de siempre: ¿Habrá consecuencias reales o quedará archivada como tantas otras? La ciudadanía observa con escepticismo, porque sabe que en BAJA CALIFORNIA SUR la justicia suele ser selectiva y la transparencia un recurso retórico más que una práctica efectiva.

En suma, lo que exhibe este caso no es un simple listado de parientes en nómina, sino la radiografía de un sistema político que se aferra a la VIEJA COSTUMBRE de gobernar como si el Estado fuera patrimonio familiar. Y mientras tanto, los problemas de agua, salud, infraestructura y educación siguen esperando soluciones que nunca llegan. . . ¡HE DICHO!