Por Luis Miguel Aragón
Se impuso la sensatez. Manuel Cota Cárdenas será el Coordinador de la Defensa de la Transformación y la Soberanía Nacional por Baja California Sur. El horno no estaba para bollos y, al final, se tomó una decisión que tenía que considerar un elemento central: la opinión de la gente. Encuesta tras encuesta, Cota Cárdenas aparecía con números favorables y, en un proceso interno donde hubo especulaciones, reclamos y jaloneos, esos resultados terminaron pesando.
En política, sin embargo, nunca hay una sola variable. La encuesta ayuda, pero no decide por sí misma. Manuel Cota sabía que enfrentaba una competencia complicada y, aunque cometió errores en el camino, también tuvo capacidad para corregir, escuchar y apretar el paso. Su equipo tampoco se rajó. Se mantuvo firme, atento al llamado y convencido de que tenía el perfil para encabezar esta etapa. Y de los asesores, qué decir: son zorros del desierto, de esos que no se prenden con cualquier flama. Con experiencia y colmillo, movieron las piezas con cabeza fría, entendiendo que las grandes estrategias no siempre hacen ruido.
Pero que nadie se equivoque: esto apenas es un punto y seguido. Cota Cárdenas ya tiene la candidatura interna, pero ahora viene el verdadero desafío: la elección constitucional. Y esa será otra historia, con reglas distintas y adversarios enfrente. Del otro lado estará Pancho Pelayo y el PAN, un contrincante con experiencia política y presencia electoral. Seguramente, Pelayo hubiera preferido encontrarse con otro de los perfiles que estaban en la contienda interna, pero la decisión de la Cuarta Transformación cambió el tablero y, de paso, hizo más interesante la elección para los ciudadanos.
Porque el escenario no se reduce a dos colores. También aparecen Gerardo Zúñiga, por el Movimiento del Sombrero; Adonaí Carreón, por Movimiento Ciudadano, y falta conocer qué hará el PRI: si competirá por su cuenta o terminará construyendo alguna alianza con el PAN o con Movimiento Ciudadano. El tablero, pues, todavía tiene piezas por acomodar.
Manuel Cota sabe que asumió una responsabilidad de grandes dimensiones. Ganar una contienda interna es una cosa; convencer a los ciudadanos en las urnas es otra muy distinta.
Ahora tendrá que demostrar que la ventaja que mostró en el proceso interno puede convertirse en una propuesta capaz de competir en el terreno constitucional.
La primera batalla terminó, pero la elección apenas comienza; y en política, como en el ajedrez, una pieza bien colocada no es el jaque mate.

