FACTOR POLÍTICO / ESPECULACIONES, RECLAMOS Y AMENAZAS


Por Luis Miguel Aragón

 

Especulaciones, reclamos y hasta amenazas veladas. Así transcurre la etapa de definición de quien habrá de encabezar la Coordinación de la Cuarta Transformación en Baja California Sur rumbo a la elección de 2027.

La contienda interna está marcada por descalificaciones, encuestas que cada grupo presume como favorables y una disputa que, conforme avanzan los días, parece complicar el discurso de unidad que tanto ha pregonado Morena.

Nada fácil ha resultado la tarea de definir a quien representará al movimiento en la próxima elección para la gubernatura. Y es que, hasta ahora, ni la dirigencia estatal, ni los operadores nacionales han logrado mantener esa unidad tan llevada y traída, tan mencionada y, por momentos, tan manoseada.

Ahora resulta que a Morena le creció un enano: el Partido del Trabajo.

El PT ya levantó la voz y dejó claro que no está dispuesto a jugar un papel secundario dentro de la alianza. Incluso ha advertido que, sin su participación, estarían en riesgo buena parte de las gubernaturas que estarán en juego en 2027.

En Baja California Sur, al diputado federal Luis Armando Díaz le salió lo valiente y también puso sobre la mesa la importancia del Partido del Trabajo al afirmar que, sin esa fuerza política, Víctor Castro no habría ganado la gubernatura.

Más allá de los discursos, lo cierto es que las cuentas no terminan de cuadrar.

El pastel es grande, pero nadie parece dispuesto a ceder la rebanada que considera propia. Y cuando las posiciones, candidaturas y espacios de poder comienzan a repartirse, siempre existe la posibilidad de que alguien decida buscar otra fiesta porque en ésta ya no se siente invitado.

Mientras tanto, los opinólogos hacen lo suyo. Unos aseguran que ya conocen el nombre de quien encabezará el proyecto en Baja California Sur, pero que prefieren guardarlo para evitar enfrentamientos anticipados. Otros alimentan la especulación con supuestas filtraciones, encuestas y señales que, hasta ahora, no terminan de convertirse en una definición formal.

La realidad es que, cualquiera que sea el nombre elegido, difícilmente el resto de los grupos quedarán satisfechos.

La verdadera prueba vendrá después del anuncio: habrá que ver qué hacen los que no resulten favorecidos, qué espacios se les ofrecen y, sobre todo, en qué condiciones permanecen dentro del proyecto.

Porque una cosa es hablar de unidad cuando todos creen tener posibilidades y otra muy distinta es construirla cuando ya hay un ganador y varios perdedores.

El tablero todavía no está cerrado. Y en política, a veces la partida más complicada comienza justo después de anunciar al ganador.

 TEXTO Y CONTEXTO…

¿Alguien ha escuchado al Partido Verde decir algo sobre el proceso?  En política también el silencio dice mucho; a veces revela estrategia y otras, simplemente, que se está esperando el reparto.