Por Alejandro Barañano
Mediante una rueda de prensa conjunta realizada en San José del Cabo, CHRISTIAN AGÚNDEZ GÓMEZ informó que el pasado fin de semana se llevó a cabo dos encuestas para medir las preferencias entre él y MANUEL COTA CÁRDENAS, resultando vencedor en ambas el diputado federal con licencia.
Acto seguido, el ALCALDE DE LOS CABOS expresó su reconocimiento total a los resultados y felicitó públicamente a MANUEL COTA CÁRDENAS, destacando que se trató de un proceso interno altamente competido que se desarrolló con civilidad política, congruencia y caballerosidad.
Por su parte, MANUEL COTA CÁRDENAS señaló que, desde antes de los registros, existió un acuerdo previo entre ambos actores políticos: RESPETAR LA VOLUNTAD POPULAR de Baja California Sur y garantizar transparencia y certeza a las estructuras de Morena, el Partido del Trabajo y el Partido Verde Ecologista de México. Según explicó, dicho compromiso fue lo que permitió que el proceso concluyera sin rupturas internas y con una integración política que hoy convierte a Baja California Sur en un referente nacional de unidad.
Ambos, CHRISTIAN AGÚNDEZ y MANUEL COTA, anunciaron el cierre del capítulo correspondiente al proceso interno y la apertura de una nueva etapa basada en la unidad y el trabajo en equipo. Asimismo, hicieron un llamado a sus simpatizantes y estructuras para sumarse al proyecto común, recordando que el objetivo nunca fue personal, sino colectivo, en favor de la continuidad del denominado PROYECTO DE NACIÓN.
Así, mientras frente a los medios de comunicación se ofrecía una muestra de civilidad política y madurez democrática, en la capital del estado la alcaldesa MILENA QUIROGA ROMERO encabezaba un evento para “agradecer” a quienes la respaldaron durante su FALLIDA ASPIRACIÓN a la Coordinación Estatal de la Defensa de la Cuarta Transformación.
Sin embargo, más allá del discurso formal, el acto dejó la impresión de perseguir un objetivo distinto: PRESIONAR POLÍTICAMENTE a quien resultó favorecido en las encuestas. La lectura inevitable es que buscó elevar el costo de la negociación interna y posicionar exigencias relacionadas con futuras candidaturas a diputaciones locales, alcaldías y regidurías. En otras palabras, obtener en las mesas de negociación aquello que las mediciones de opinión pública no le otorgaron: Mayor aceptación y reconocimiento ciudadano.
Además quedó en evidencia que la TODAVÍA ALCALDESA DE LA PAZ fue mal asesorada políticamente. Si su propósito era fortalecer su capacidad de negociación, le habría resultado más conveniente reconocer con humildad el triunfo de MANUEL COTA CÁRDENAS desde un principio, sumarse al proyecto ganador y proyectar una imagen de institucionalidad. En cambio, eligió una ruta que terminó alimentando divisiones y cuestionamientos dentro del propio movimiento.
Tan desafortunada fue la estrategia que, durante su discurso, apenas mencionó una vez a MANUEL COTA CÁRDENAS y evitó reconocerlo expresamente como coordinador estatal del movimiento. Este hecho refleja una actitud que muchos interpretaron como una falta de respeto político institucional, particularmente cuando condicionó la su dichosa unidad a que se “respeten trayectorias y se reconozcan méritos“.
Dicha postura revela una CONTRADICCIÓN DE FONDO, pues la unidad verdadera no puede construirse sobre condiciones impuestas ni sobre exigencias personalistas. Cuando el reconocimiento a los resultados depende de beneficios o espacios de poder, el mensaje DEJA DE SER INCLUYENTE para convertirse en una forma de presión política.
Por ello, el supuesto llamado a la unidad de MILENA QUIROGA ROMERO terminó pareciendo más un intento de chantaje político disfrazado de acto propagandístico. La alcaldesa paceña habló reiteradamente de humildad; sin embargo sus acciones parecen proyectar un mensaje distinto pues en lugar de asumir con serenidad ante el resultado adverso, optó por una narrativa cargada de inconformidad, resentimiento y advertencias implícitas que condicionan su respaldo al movimiento.
No tengo la menor duda de que entre quienes la apoyaron existen HOMBRES Y MUJERES VALIOSOS con trayectoria, capacidad y una identidad política propia. Precisamente por ello resulta preocupante que sean arrastrados hacia una estrategia basada en AGRAVIOS PERSONALES y no en causas colectivas. Su compromiso debería estar orientado al bienestar de la ciudadanía y no a respaldar actitudes marcadas por el ego, la soberbia o el inconformismo.
La política exige grandeza en la victoria, pero también en la derrota. Por ello, quizás el mensaje más oportuno para MILENA QUIROGA ROMERO debería ser simple y directo: Con menos ego y más humildad, porque cuando la voluntad popular habla, lo más sensato es escucharla y actuar en consecuencia; por lo que quien esto escribe mejor seguirá BALCONEANDO. . .

