FACTOR POLITICO / 2027, COMIENZA A TOMAR RITMO


Por Luis Miguel Aragón

 

En el tablero político de Baja California Sur, rumbo a la elección de 2027, ya no solo se mueven los aspirantes de la Cuarta Transformación. También la oposición comenzó a desplegar sus piezas.

El primero en hacerlo fue el Partido Acción Nacional con Francisco “Pancho” Pelayo, quien ya recorre la entidad sosteniendo reuniones y posicionando su proyecto, tal como lo han venido haciendo desde hace meses los actores de Morena y el PT. Lo ha hecho, además, con declaraciones de alto impacto que han generado resonancia en este ámbito político.

A este escenario también se sumó el Partido Revolucionario Institucional, cuyos perfiles han comenzado a levantar la mano, como parte de una estrategia para ganar presencia. Habrá que ver si esas aspiraciones terminan consolidándose en candidaturas competitivas, que tanto les hace falta.

El que también recorre la geografía sudcaliforniana es Gerardo Zúñiga, representante del llamado “movimiento del sombrero”, quien recientemente recibió el respaldo de dirigentes de Michoacán, entidad donde surgió esta expresión política. Hasta ahora, su ruta parece orientarse hacia una candidatura independiente.

Movimiento Ciudadano, por su parte, cuenta con al menos dos figuras visibles. Una es Adonai Carreón, quien ha sostenido conversaciones con el dirigente nacional, Dante Delgado, y este le otorgó el respaldo para buscar la candidatura. La otra es Ricardo Barroso Agramont, a quien el dirigente nacional, Jorge Álvarez Máynez, mencionó durante su más reciente visita a Baja California Sur como un perfil fuerte para el próximo proceso electoral.

En contraste, el PRD, ahora convertido en partido político estatal, mantiene silencio. Hasta el momento no ha definido si postulará candidato propio o si buscará una coalición, alianza o candidatura común con alguna de las fuerzas políticas ya mencionadas.

A este mosaico se suman dos nuevos partidos. Uno de ellos es Somos México, organización que obtuvo recientemente su registro como partido político nacional y que tiene su origen en el movimiento ciudadano conocido como Marea Rosa, surgido en oposición a la reforma electoral impulsada por el gobierno federal. Al menos para la alcaldía de La Paz, ya se perfila candidata.

El otro es el Partido PAZ, también de reciente creación, nacido de las estructuras de los extintos Encuentro Social (PES) y Encuentro Solidario, con Hugo Éric Flores como su principal referente político. Aunque ya cuenta con registro y financiamiento público, todavía es una incógnita quién encabezará su proyecto en Baja California Sur.

Partidos hay de sobra y aspirantes también. Lo verdaderamente importante será que la competencia se desarrolle dentro de la legalidad, que prevalezcan las propuestas por encima de la descalificación y que la confrontación política deje de librarse mediante ataques personales o campañas de desgaste.

Al final, más allá de los nombres, las alianzas o las estrategias, la elección de 2027 dependerá de un solo actor: el ciudadano.

Será el voto de la gente el que decida si se mantiene el rumbo, opta por un cambio o abre una nueva etapa en su vida política. Ese, y no otro, será el movimiento que realmente deba definir el futuro de Baja California Sur.