- La UABCS obtiene el primer lugar estatal y se ubica entre las 10 mejores instituciones del país en Escuelas por la Tierra 2026
- Fue reconocida por su Plan de Gestión Ambiental Escolar entre más de 600 instituciones participantes de todo México
Redacción
La Universidad Autónoma de Baja California Sur obtuvo el primer lugar estatal en la categoría de Educación Superior del certamen Escuelas por la Tierra 2025-2026, logro que le permitió representar a Baja California Sur y posicionarse entre las 10 instituciones finalistas a nivel nacional, de un total de más de 600 escuelas participantes.
El reconocimiento fue otorgado tras la evaluación de los Planes de Gestión Ambiental Escolar desarrollados por las instituciones participantes dentro de este programa impulsado por la Fundación EDUCA México A.C., cuyo propósito es transformar los centros educativos en comunidades sostenibles mediante proyectos enfocados en el cuidado del agua, la energía, los residuos, la biodiversidad, los huertos escolares y el reciclaje.
De acuerdo con Ariadna Ávila García, responsable de la Coordinación de Responsabilidad Social Universitaria, este resultado representa un importante reconocimiento al trabajo que la UABCS ha venido desarrollando en materia de sostenibilidad, demostrando que tanto el campus central como las extensiones universitarias funcionan como espacios donde es posible implementar y evaluar estrategias ambientales con resultados positivos.
Explicó que una universidad puede entenderse como una pequeña ciudad, donde convergen miles de personas con distintas dinámicas y necesidades, convirtiéndose en un escenario ideal para poner en práctica modelos de gestión ambiental que, con el tiempo, pueden servir como referencia para otros contextos de mayor escala.
Indicó que estos logros forman parte del Programa Institucional de Gestión Responsable de Residuos Sólidos, coordinado por Pablo Hernández Almaraz, mediante el cual se impulsan diversas acciones de sostenibilidad, entre ellas la separación y aprovechamiento de residuos, los centros de acopio de tapitas, la composta, la Ruta del Café, los huertos universitarios y, próximamente, la inauguración de un andador polinizador para fortalecer la conservación de la biodiversidad dentro del campus.
A estas iniciativas se suman actividades como las jornadas de limpieza de playas, el Reto Naturalista Urbano mediante la plataforma iNaturalist y múltiples proyectos impulsados por profesoras, profesores y estudiantes que contribuyen desde diferentes disciplinas a la protección del medio ambiente.
“Es muy satisfactorio observar que las botellas de plástico ya se depositan sin tapitas y que estas llegan al contenedor correspondiente. Esto refleja un cambio positivo en los hábitos de nuestra comunidad. Los centros de acopio incluso se llenan en apenas dos o tres días, demostrando que una estrategia bien orientada puede generar transformaciones reales en la gestión responsable de los residuos”, destacó la Dra. Ávila.
Por su parte, Pablo Hernández Almaraz celebró que cerca de 600 instituciones educativas del país participaran en esta edición de Escuelas por la Tierra, impulsando acciones concretas en favor del medio ambiente, y expresó su satisfacción por el reconocimiento obtenido por la UABCS.
Asimismo, hizo un reconocimiento a estudiantes, personal docente y administrativo por su compromiso permanente con las acciones de sostenibilidad que se desarrollan en la universidad.
“Parte de nuestro trabajo consiste en educar y llevar a la acción a toda la comunidad universitaria. Cuando las y los estudiantes observan que sus compañeros participan activamente en la recuperación de materiales y en el cuidado del entorno, se fortalece una cultura de compromiso, colaboración y responsabilidad ambiental”, señaló.
El investigador destacó además el papel del arte dentro de esta estrategia institucional, al señalar que son las y los propios estudiantes quienes intervienen los contenedores de reciclaje con ilustraciones, mensajes y propuestas visuales que sensibilizan a la comunidad de manera creativa, haciendo más atractivas las campañas ambientales y favoreciendo la participación.
Finalmente, puntualizó que la construcción de una auténtica cultura ambiental requiere constancia y trabajo a largo plazo. “No se trata de un esfuerzo que pueda lograrse en un semestre. Es un proceso que demanda varios años de trabajo continuo; sin embargo, los avances que hoy observamos nos indican que vamos por el camino correcto”, concluyó diciendo.

